lunes, 28 de noviembre de 2016

Freddy

Hace rato que miro el entorno esperando encontrarte, quizás cerca del consultorio o la iglesia. Me gustaría saber cómo siguen las heridas en tu cara, si tus ojos siguen tan verdes y brillantes como esa mañana. Como cada mañana que logras despertar luego de todas esas noches donde las horas se hacían eternas en tu batalla contra el frío y el miedo. Miedo... No sé si eras capaz de sentirlo a esas alturas.
Al parecer te marchaste, así de simple.
A veces imagino que me toparé contigo en las calles de Santiago Centro, entre esos indigentes que ha pesar de no tener nada, se ven felices, al menos más de lo que tú te veías aquí, aquí donde incluso la gente con hogar es infeliz, aquí donde vivo.
Quizás estuve pensando mal al sentir algo de lástima por ti, ya que tú eres libre, y careces de miedo, de vergüenza, cosas que yo tengo de sobra. Tu libertad te permitió partir, quizás a un lugar mejor que este, y ahora siento hasta un poco de envidia de lo que posees, que aunque no sea tangible, es infinitamente más valioso que todo lo que yo podría tener.

Mantengo viva la fe de verte de nuevo, espero en otro lugar. Mientras observare tu libertad desde la ventana de mi dependencia, viendo como la gente sigue sintiendo lástima al mirarte a los ojos, sin darse cuenta aún, que lo que sienten es lástima propia de no poder ser libres como tú.

lunes, 10 de octubre de 2016

Depresión, la "Drama queen" de los trastornos.

Es demasiado obvio que la salud pública va en decadencia. O no sé, quizás siempre ha sido igual de mala y ahora que tengo problemas y necesito ayuda lo empecé a notar.
No sé si hay demasiada gente enferma o hay pocos recursos. Pero más que la salud en general, quiero referirme a la salud mental. Hay una gran depresión en el ambiente que antes no estaba, al menos no se notaba tanto. Se puede atribuir a distintas cosas, el estilo de vida que llevamos, la pobreza, la injusticia, lo difícil que es vivir dignamente, las prioridades equivocadas. Todo esto ha llevado a muchas personas a caer en la famosa e infravalorada depresión. La gente está tan acostumbrada a ser miserable que no se dan cuenta que la padecen, y como por arte de magia aparecen colgados del cuello en el árbol del jardín, o se han tomado un frasco entero de pastillas. Y ahí comienzan las especulaciones, la búsqueda del culpable. Fue por problemas amorosos, problemas familiares, estaba loco, etc. Y lo dejamos ahí, que descanse en paz, que lastima que no pudimos hacer nada para evitarlo, se veía tan normal, tan feliz, bla bla bla.

Y bueno, el resto de la gente que aún no ha tomado la decisión de ponerse una pistola en la boca, sigue viviendo normalmente mezclada en las multitudes, hundiéndose lentamente en lo profundo sin darse cuenta, porque no sabe tampoco que puede estar mejor que eso, no tiene idea de que la felicidad es mucho más que eso que siente cuando recibe el miserable cheque a fin de mes, cuando le dan una caja llena de mercadería barata para navidad, cuando Chile gana la copa de alguna hueá. Ahí es donde notas que dependes de cosas que pasan pocas veces para sentirte un poco más vivo dentro de lo muerto que estas realmente. O simplemente no te das cuenta y se lo atribuyes a que disfrutas de lo simple de la vida, que frase más optimista.

Es gracioso intentar acordarte de cómo era la vida cuando eras niño, porque andábamos perdidos en otro mundo mientras cosas importantes estaban pasando alrededor. Me gustaría haberme detenido a mirar un poco más el entorno en ese entonces, a ver qué ha cambiado en comparación, y no sentir que durante estos 22 años que llevo de vida, casi 18 de ellos los malgasté viviendo en un mundo de mentiras, en el mundo ficticio e ideal que la mirada de niño proporciona. Porque al momento de abrir los ojos sientes que la realidad te pega una patada en la cara y nada nos prepara para eso.

Entonces millones de personas caen en el hoyo por diversas razones o sin razón alguna, que importa, estan ahí claramente y no van a salir con escucharte decir “animo, no te falta nada”, “no seas exagerado”, “eres demasiado sensible”, etc.
Algunos buscamos la forma de agregar tierra para estar un poco más cerca de la superficie, intentamos arreglar esos aspectos que de una u otra forma alteran nuestra tranquilidad para mal. Entonces aparecen las personas que critican tu manera de combatir tus fantasmas, sin tener idea de lo mucho que te estas esforzando para salir de la miseria. Se burlan descaradamente de todo lo que has logrado construir, entonces se convierten en otro problema más que debes solucionar. No es que esté con la pera, pero como dije, la depresión está tan infravalorada que prácticamente te vuelves la “drama queen” de tu entorno. Nadie tiene el tacto que debería, y eso que se trata de una enfermedad que con el tiempo te deteriora más que cualquier otra.

Pero bueno, la mentalidad de la gente es algo que no se puede cambiar fácilmente, si un día deciden seguir un comportamiento este se trasmite de unos a otros como un virus y no se puede hacer mucho. Si hasta la salud toma a la ligera este problema, que más se puede esperar. 

Pero no es una tontera, es un trastorno que se puede adquirir desde una edad temprana y crecer con el como si fuera parte de tu personalidad. A ese nivel está, pero claro, siéntete mejor, así de fácil!
Y cuando eres niño la gente no está ni al metro de tomarte en serio, te tachan de caprichoso, mañoso, llorón,  y te convencen a ti mismo de que lo eres, igual que cuando eres mayor.

Entonces creces y vas a parar al psicólogo, donde tienes que abrirte a una persona que ni siquiera conoces, habla contigo por media hora y cree que con un par de medicamentos se te arreglará la vida. Te cita 6 meses después para ver si te sube la dosis de DEPENDENCIA.

No entiendo nada de nada. Cada vez que pienso en esto creo firmemente en que estamos solos más que nunca, y hay que entenderlo desde siempre, ojalá hubiese nacido sabiéndolo, porque sería el triple de fácil todo en el presente. No tengo una frase optimista con la que terminar esto, si alguien la tiene piénsela y hágase sentir mejor a sí mismo. 

viernes, 29 de julio de 2016

Desesperadamente, y el universo es enorme, busco un lugar en el.
Aún no encuentro, me mantengo optimista, pero la respuesta adecuada.
Solo necesito, soy perceptiva, sin problema un indicio y podría descifrarlo.
Sospecho que, y estamos cegados, la sentido no tiene creación, por la fe.
El mundo era perfecto, llegada del ser humano, hasta la desafortunada.
Nos han creado, de nuestras faltas, para luego hacernos culpables, defectuosos.
Mientras continuamos buscando, en el intento, los unos a los otros,  de ser entendidos, perfeccionar la manera, sin tener que destruirnos.


lunes, 25 de julio de 2016

Sobre la entrada "Experiencias con evangélicos".

Anteriormente escribí una entrada que tiene por título “Experiencias con evangélicos”. Algunas personas se sorprendieron por mi postura y me preguntaron por qué tanto resentimiento. La motivación para escribir esa entrada fue la rabia inmensa que sentía en ese momento, por una acumulación de sin sentidos que presencié, relacionados con algunas personas evangélicas con las que me topé a lo largo de mi vida. Me leo bastante resentida, lo sé y aún me siento igual, pero eso no quiere decir que eso sea todo lo que pienso sobre la religión. En alguna parte de la entrada, mencioné que creo a mi manera y dije “pienso que las creencias religiosas son totalmente necesarias para que la gente con menos fuerza de voluntad pueda mantenerse calmo hasta salir de sus problemas”. En resumidas cuentas esa es la esencia de lo que pienso sobre la religión, y me incluyo dentro de lo que catalogué como “gente con menos fuerza de voluntad”, ya que varios en algún momento de desesperación acudimos a la fe, o al contrario, en un momento de felicidad inmensa se lo atribuimos a algo que nos está recompensando por mantener la fe intacta.
De muy cerca he visto como la religión ha hecho cambiar a personas de una manera impresionante, tanto que hasta he llegado a pensar que alguien diferente está usando el envase de la persona que solía conocer. Y me refiero a cambios buenos.

Para terminar, La contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel, hecha por Marx. Creo que jamás he encontrado algo más cercano a mi pensamiento. Espero que las personas que me preguntaron puedan ser capaces de entenderme, como yo soy capaz de entender y respetar su postura.

“La miseria religiosa es, al mismo tiempo, la expresión de la miseria real y la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el sentimiento de un mundo sin corazón, así como el espíritu de una situación sin alma. Es el opio del pueblo.

Renunciar a la religión en tanto dicha ilusoria del pueblo es exigir para éste una dicha verdadera. La exigencia de renunciar a las ilusiones sobre su condición, es la exigencia de renunciar a una condición que necesita de ilusiones. La crítica a la religión es, por tanto, en germen, la crítica del valle de lágrimas, cuyo halo lo constituye la religión.”  

domingo, 24 de julio de 2016

Rezagados

En el diccionario aparece “retrasado”, “distanciado”, “subdesarrollado” y “atrasado” como sinónimo. Desde que tengo uso de razón he vivido en los sectores más rezagados de Santiago. Cuando tenía 15 me lamentaba demasiado por vivir en estos lugares, pensaba que quizás viviendo en otro lado sería más feliz. Tendría la oportunidad de hacer amigos y de salir a la calle sin miedo, pero jamás dejé de tener miedo, hasta hoy en día. En estos momentos me encuentro viviendo en una de las peores comunas que me ha tocado conocer “Lo Espejo”. Haré una breve descripción; basura por donde se mire,  gente y animales abandonados en las calles, animales muertos a la vista de todos, lugares recreativos deteriorados y vacíos, calles oscuras, salud pública simplemente deplorable, gente sin aspiraciones, gente cansada y gente que hace cosas que no debe por el simple hecho de estar enojados con la vida. Así son todas las comunas en las que he vivido, supongo que ese fue un gran aporte a mi depresiva existencia durante todos estos años. Pero a fin de cuentas entendí que aunque me fuera a vivir a otra parte, donde todo fuese más lindo y perfecto, Lo Espejo no iba a dejar de ser como es, Cerro Navia tampoco ha dejado de ser así, y por lo que sé se puso peor de lo que era hace tiempo cuando vivía allá.
Es desgastante y deprimente vivir aquí, pero se aprende mucho de la vida real, del sacrificio y del valor que tiene hasta la más mínima cosa o sentimiento, así que ya no me siento mal por lo que me tocó, me siento más mal por la gente que no sabe que esta vida existe, y peor por la gente que sabe y simplemente lo ignora.  

Me sorprende que algunas personas ni siquiera sepan dónde queda ubicado Lo Espejo, cuando constantemente sale en las noticias debido a todos los delitos, accidentes, inundaciones provocadas por las malas construcciones, etc. Es una comuna olvidada, el mundo los olvidó y ellos olvidaron al mundo.
Cuando me enfermo ya no voy al consultorio, queda a cuadras de mi casa. Pero es una pérdida de tiempo. Urgencias es como una caja de fósforos. En la entrada siempre puedes ver al indigente tapado hasta la cabeza con su cubrecama, y luego no alcanzas a cruzar la puerta cuando te topas con la infinita cantidad de gente esperando por ser atendida, todos amontonados como sardinas, vas por un dolor de estómago y vuelves a tu casa con quinientos virus. Te quedas esperando por mucho rato, y ojalá no hayas bebido mucho líquido antes de ir, porque el baño brilla por su ausencia. Hay una habitación sin puerta, sin luz, una taza con escombros adentro, y lavamanos? Ni pensarlo, ese es el baño. Y cuando por fin logras entrar te sientes en una fábrica de juguetes, entras, te sientas, te meten un palo en la boca, te dan paracetamol y chao. Paracetamol… que sería del mundo sin paracetamol.
Y bueno, tenemos a la Ilustre Municipalidad de Lo Espejo justamente frente a ese consultorio, pero no es razón para sorprenderse, ya que detrás de la muni hay un basural pseudo cementerio de animales, que se quedan ahí, pudriéndose hasta que se vuelven huesos y pelo.
Y la gente… la gente sobrevive, vivir no es una posibilidad. Es complicado descifrar el porqué del comportamiento humano, pero en este caso es simple, como dije antes, la gente está enojada con la vida. No quiero generalizar, porque como en cualquier parte hay gente normal. Pero en el barrio se habla de los “nidos de ratas” que son casas que reconoces fácilmente, porque sus habitantes siempre suelen estar parados afuera, drogándose, molestando a la gente que pasa, tienen mil perros que dejan en la calle y casi siempre están metidos en peleas o conflictos. Bueno, de esas casas, hay muchas aquí, demasiadas.

También está lleno de “negritos” que les llama la gente acá, el otro día pasé por afuera de un servicentro en construcción a la vuelta de mi casa y había solo negritos trabajando, era como volver a la esclavitud. La gente de los trata mal, los molesta y les cobra caleta por el arriendo de una pieza penca.

Y bueno, la demás gente sale a trabajar a la feria o donde sea, los negocios a veces ni siquiera tienen huevos, ni leche, en fin podría seguir toda la vida, pero esa es la esencia de vivir aquí.

 Creo que los que nacieron rezagados nunca dejaran de serlo, están resentidos y con mucha razón. Cambiar la mentalidad de la gente que vive en estas comunas es algo que tomará años y quizás generaciones si las condiciones de vida no cambian. Lo que más lamento es que las personas mayores que sobreviven en esta mierda nunca van a saber lo que es vivir. Nunca van a tener la oportunidad de darle una probada a eso que llaman vida, quizás si sus hijos, o los hijos de sus hijos, o eso espero.

  

sábado, 30 de abril de 2016

Experiencias con evangélicos.

Cuando era chica cantaba en el coro de la iglesia, porque me gustaba cantar, no porque me gustara la iglesia. Cuando crecí dejé de ir porque caché que la gente a lo único que va es a buscar cahuín y a fijarse en los errores de los demás, aparte no estaba de acuerdo con varias de las reglas que establecían. Después mi mamá (que me presionaba para volver) también dejo de ir porque la achacaban los atados en los que la metían de repente. Así que hasta ahí llegó la cosa, me iré al infierno.

Ahí estaban después, diciendo cosas como: "Que mal que alejaron a su familia del evangelio" o diciéndole a mi mamá "Sálvese usted para que salve a su familia". Salvarnos de que?  ojalá nos sacaran de esta comuna de mierda donde vivimos, ahí nos estarían salvando de varias maneras.

Durante todo ese tiempo caché que el perfil de la gente evangélica casi siempre es el mismo. Muy creyentes, intentando convencerte de ir a la iglesia, con un pasado más oscuro que las calles de Lo Espejo de noche.

Siempre que alguien se subía a predicar al púlpito hablaba de su pasado. Prostitución, drogadicción extrema, robo, violencia, hasta asesinatos. Y hablaban luego de cómo se habían sanado en “Cristo” y que ahora son personas de bien. Esa es una de las grandes razones por las cuales pienso que las creencias religiosas son totalmente necesarias. Porque ayudan a la gente que tiene menos fuerza de voluntad a salir de sus problemas.

Ahora, toda esa gente de las iglesias suele ser bastante invasiva, el otro día me pasó que una señora (con un pasado de prostitución) quería orar por mí. No diré el contexto, pero era una señora de pelo corto y rosado, vestida de leopardo, me tomó del brazo queriendo orar por mí. Había otra persona más ahí, que le dijo: “Pero pregúntele a ella si quiere primero”. Ambas me quedaron mirando fijamente, yo no quería, nunca me ha tincado que otra persona ore por mí, poniéndome las manos encima así como si fuera a purificarme con eso, siento que es raro. Bueno, yo le respondí: “No gracias, es que yo…” La señora interrumpió: “Tú no crees” y me soltó el brazo. Yo le dije que creía a mi manera, me pegó una mirada de desaprobación bélica y se fueron ambas.

O el mismo caso de alguien muy cercano, que fue drogadicto y ladrón. El loco ahora que está en el buen camino, me trata de “borracha y viciosa” porque salgo de repente. A veces ni siquiera comparte la mesa conmigo, porque soy una “pecadora”, come solo después el hueon.


El asunto es: ¿Por qué personas que cometieron cagadas mundiales en su pasado, tienen el derecho de juzgarte porque no eres religioso? Cuando uno no ha hecho nada malo, al menos no a ese nivel.

Ellos se sanaron en “Cristo” y ahora son buenas personas, ya, BACÁN. Pero la gente que no necesita ese tipo de cosas para estar en un camino bueno en la vida, debería ser bien mirada igual ¿o no?. Y quizás más, porque es gente buena desde siempre, que jamás necesitó estar en la mismísima mierda para entender que es lo bueno y  lo malo.

La verdad no entiendo y creo que jamás voy a entender a estas personas. El otro día, que hacía un frio de mierda, iba llegando a mi casa y cuando pasé por una iglesia de por ahí, había una persona (seguramente un vago) tirado afuera de la puerta de la hueá, tiritando de frío. El portero de la iglesia (que siempre es el perkin del pastor) se hacía el hueon, todos se hacían los hueones adentro cantando como si se fuera a acabar el mundo. Llevan añooos diciendo que se va a acabar, ojala pase luego, para que como dicen, Dios se los lleve a todos ellos, y nos dejen piola de una vez por todas.